Estados Unidos: Los "millennials" piden que haya regulación para la portación de armas


Los jóvenes de entre 18 y 30 años aseguran que apoyan la verificación de antecedentes penales a toda persona que quiera comprar algún tipo de armamento.

Según una encuesta de Black Youth Proyect de la Universidad de Chicago, realizada a 1.940 jóvenes, 9 de cada 10 estadounidenses entre los 18 y 30 años aseguraron que apoyan la verificación de antecedentes penales para todas las ventas de armas.

El sondeo destaca que el 57% está de acuerdo en la prohibición de armas semiautomáticas; entre las personas de origen asiático se da el mayor respaldo, con el 74 por ciento de aprobación.

Para estos jóvenes, las leyes que limitan la propiedad de armas no transgrede el derecho constitucional del público a portar armas, un punto de vista que es apoyado por el 61% de los asiáticos-americanos, el 57% de afroamericanos y el 52% por latinos y anglosajones.

Debate al calor de las muertes policiales


A raíz del asesinato de cinco policías en Dallas, Texas se instaló en la sociedad estadounidense el debate sobre el control de armas. El hecho, ocurrido a principios de julio, refleja las limitaciones que enfrentan las agencias de la ley porque “hay armas por todas partes”, tal como lo advirtió el presidente Barack Obama.

Los detractores, sin embargo, consideran que las reacciones apresuradas del mandatario dejan en evidencia que está empujando su propia agenda legislativa; en ese sentido, líderes republicanos plantean que el uso de armas es el único recurso para hacer frente a los terroristas.

Salvador ‘Chamba’ Sánchez, profesor de Ciencias Políticas del Colegio Comunitario de Los Ángeles, asegura que el problema es que los demócratas proponen este debate cada vez que hay un tiroteo, pero sin ir a fondo, lo que demuestra que es una estrategia política.

“Cualquier persona con sentido común va a pedir regulación, pero este debate es puro humo, no llega a ningún lugar. Por ejemplo, no se habla de los problemas mentales. Para un político es fácil hablar de otras cosas sin llegar al problema real”, resaltó el politólogo.