España: Estiman que hasta al 2 por ciento de la población padecerá ludopatía


Según una investigación oficial, cada vez son más jóvenes las personas que padecen la adicción al juego, con mayor nivel de formación y apego a las apuestas deportivas y el juego online.

El primer estudio estatal para medir el número de personas que tienen problemas con el juego está en fase de concurso y, según Hacienda, se conocerá “antes de final de año”. Hoy no hay estadísticas, sí estimaciones –entre un 0,5% y un 2% de la población es adicta, según distintos expertos-, pero tanto psiquiatras especializados como asociaciones de exjugadores rehabilitados confirman un “cambio progresivo en el perfil del ludópata”: cada vez son más jóvenes. Tienen un mayor nivel de formación y distintas adicciones: ya no se enganchan al bingo o a las tragaperras, sino a las máquinas de apuestas deportivas y al juego online, regularizado en junio de 2012.

Enrique Echeburúa, catedrático de psicología clínica especializado en ludopatía, recuerda que las casas de apuestas y el juego online crecen exponencialmente y tienen una gran capacidad de arrastre entre los más jóvenes. “Mi impresión es que dentro de unos cuatro o cinco años el juego online puede presentar un nivel de consultas mayoritario”.

Los expertos coinciden en que irá a más. “Ahora hay mucha gente que tiene un problema con el juego y no lo sabe. Esto es un proceso, se pasa por distintas fases”, asegura Jerónimo Sáiz, psiquiatra y fundador de la unidad de atención a la ludopatía del hospital madrileño Ramón y Cajal,donde recibe pacientes nuevos cada semana (ahora tiene 150). "Estamos empezando a ver a gente más joven con problemas con las apuestas deportivas o el juego online. En esto pueden estar influyendo muchos factores: la dificultad de los jóvenes para encontrar trabajo, problemas de desestructuración de la atención a los hijos por parte de las familias…Y no hay conciencia social de la entidad del problema. 

Las estimaciones son discutidas, pero entre un 2% y un 3% de la población va camino de ser ludópata y ante estas nuevas ofertas de juego, el esfuerzo de control y prevención para ayudar a las personas que pueden desarrollar una enfermedad –la ludopatía lo es según las clasificaciones psiquiátricas internacionales-, especialmente en la adolescencia y la juventud, es totalmente insuficiente.”.

El Gobierno planea restringir estas nuevas modalidades de juego. El proyecto de real decreto está ahora en fase de alegaciones en la Comisión Europea y Hernández calcula que podría estar aprobado definitivamente en septiembre. El texto prohíbe que se anuncie la cotización para apuestas de eventos deportivos durante su retransmisión en directo; que sean “personajes famosos, con un atractivo especial para el público infantil o juvenil” quienes protagonicen esas campañas publicitarias o que se asocie esa actividad a “ideas o comportamientos que expresen éxito personal, familiar, social o profesional”. Los spots de Rafa Nadal para Poker Stars hacen exactamente eso: vender que el tenista quiere triunfar en las pantallas como en las pistas: “Me encanta la competición en general. Me gusta ganar”, dice en uno de ellos. El director general de ordenación del juego asegura que una vez aprobado el real decreto podría seguir anunciando el póquer online “siempre que el mensaje terminara con una llamada al juego responsable”. En cualquier caso, no comparte que la intención de la empresa al recurrir a Nadal sea atraer a menores. “No es un personaje de Disney”, dice.

El proyecto de real decreto también obliga a los operadores de este tipo de juegos a disponer de un servicio telefónico gratuito para “prestar asistencia en materia de juego responsable”; a señalar claramente tanto en las webs como en las máquinas de salas de juegos que los menores tienen prohibido participar, y a establecer protocolos que permitan detectar los “comportamientos desordenados de juego”, entendiendo por desorden el incremento en un mes de más de un 80% de la media de gasto de los tres meses anteriores completos. No se ha puesto un límite cuantitativo de dinero, por ejemplo, 5.000 euros al mes, o de tiempo, porque ambos conceptos “son relativos”, explica Hernández: “depende del dinero y el tiempo que tengas”.