Contrabando de recursos naturales: el otro tráfico que compite con el negocio de las drogas y las armas


La actividad ilícita representa unos 10.000 millones de dólares en todo el mundo. El principal comprador es el mercado negro en Asia.

Junto con el narcotráfico, el contrabando de armas y la trata de personas, el tráfico ilegal de vida silvestre es una de las actividades que mayores recursos ilícitos genera a la delincuencia organizada, con ganancias de alrededor de 10 mil millones de dólares a escala mundial, cuyo principal comprador es el mercado negro asiático.

Aunque se desconocen las ganancias que el contrabando de especies genera al crimen organizado en México, los especialistas explican que tras la “guerra contra el narcotráfico” las bandas criminales diversificaron sus delitos hacia el tráfico de recursos naturales, por lo que a pesar de los esfuerzos, las autoridades ambientales han sido rebasadas y se encuentran ante un flagelo difícil de erradicar, pues busca satisfacer la creciente y voraz demanda del mercado negro chino.

“Por supuesto que el crimen organizado está involucrado en delitos de tráfico ilegal de vida silvestre (…) Aunque no tenemos ganada la batalla, y es algo que no se podrá eliminar de la noche a la mañana; creo que sin duda vamos teniendo resultados positivos”, señaló Alejandro del Mazo, subprocurador de Recursos Naturales de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Sin embargo, Juan Carlos Cantú Guzmán, director de Programas de Defenders of Wildlife Mexico (organización internacional con sede en Washington), sostuvo que la Profepa no tiene los recursos para enfrentar toda la red de contrabando que amenaza a una gran diversidad de especies en categoría de riesgo, pues la única solución es parar la demanda de China.

Afirmó que en México grupos del crimen organizado colaboran con bandas criminales chinas para satisfacer la demanda de productos principalmente marinos, como los buches del pez totoaba, la aleta de tiburón y el pepino de mar, así como maderas preciosas como el palo de rosa, que alcanza los 25 mil dólares por tonelada métrica.

De acuerdo con Cantú, en el Pacífico mexicano los grupos criminales han extorsionado a los campesinos, “los obligan a meterse a los bosques, a las selvas a buscar a estas especies para talarlas, y después para ser transportadas”, apuntó.

En ese sentido, señaló que la tala ilegal es el tipo de contrabando de vida silvestre que más violencia crea.

“Hay matanzas todo el tiempo, en todos lados, es el tráfico ilegal más violento, no existe ningún otro donde haya tanta violencia. Cuando hay matanzas de campesinos tiene que ver con pleitos por bosques y esto sucede en todos los países tropicales, donde este tráfico ha creado su violencia tremenda”.

El fenómeno del contrabando del palo de rosa se presenta también en Madagascar, Asia Sudoriental —en Tailandia, por ejemplo, matan a 50 contrabandistas al año— y en América Central, cuyos cargamentos transitan por México hacia China.

De acuerdo con la Convención sobre el Comercio Ilegal de Especies (Cites), el comercio ilegal de maderas preciosas, tales como el palo de rosa, es lucrativo, está bien organizado, se produce a escala transnacional e involucra corrupción.

De acuerdo con Cites, en diciembre de 2014 la aduana de Hong Kong decomisó 92 toneladas no declaradas de “palo de rosa de Honduras” que llegaron desde Guatemala a través de México. 

Asimismo, el especialista destacó que en los últimos dos años, el tráfico ilegal del pez totoaba —una especie endémica de México— creció exponencialmente, luego de que China dejara al borde de la extinción un pez similar, cuyas vejigas natatorias se consumen en sopa con fines afrodisiacos. De tal forma, el pez mexicano alcanza un valor de entre 8 y 20 mil dólares.

“Se acabaron su pez y están interesado en la vejiga de la totoaba en México. Esto ha producido un tráfico ilegal inmenso. Están involucradas las mafias chinas, y se ha visto que cuando se involucran en el tráfico de vida silvestre no pagan con dinero, lo hacen con drogas a los pescadores, y sabemos que las mafias chinas están metidas en el narcotráfico de metanfetaminas. Estoy seguro que en el Golfo de California también lo hacen con estupefacientes”, sostuvo.

Cantú Guzmán explicó que para las autoridades se dificulta la captura de estos contrabandistas, debido a que los pescadores salen de noche, “ponen sus redes totoaberas, las anclan y las dejan dos o tres días”,

Al problema se suma que con esas redes la vaquita marina también es capturada; una especie endémica en peligro de extinción, a la que estiman le quedan cuatro años de existencia. Mientras la demanda de totoaba se dispara, este pez se encuentra en peligro de extinción. La especie entró en veda desde 1975 y es protegida por la Cites, por lo que su comercio internacional está prohibido.

Alejandro del Mazo dijo que la dependencia trabaja en coordinación con la Interpol para identificar a los contrabandistas de totoaba, además de que en coordinación con la Secretaría de Marina se destinaron 83 millones de pesos para la compra de ocho embarcaciones para vigilar el polígono de protección de la marsopa.

fuente: