La increíble realidad de un millón de chinos que vive bajo tierra


Buscan un lugar en donde hacer sus vidas en los 6.000 refugios antiaéreos construidos desde 1949, cuando nacía la República Popular China y el país temía ataques externos.

En Pekín existen alrededor de 6000 refugios antiaéreos, excavados debajo de las casas a partir de 1949, año de la fundación de la República Popular, cuando China estaba aislada y temía un ataque de los "imperialistas".

Los que viven allí son quienes llevan adelante el sector servicios de la ciudad capital de la fábrica del mundo, pero que no ganan lo suficiente para pagar el alquiler de un departamento digno. Su hogar es una habitación sin ventanas de 10 metros cuadrados en los subterráneos de los grandes edificios. Algún sociólogo los llamó "las hormigas", pero para la gente son "la tribu de las ratas".

Según un estudio independiente, quienes para ahorrarse alquileres impagables y abusivos deciden vivir bajo tierra, en la oscuridad, sin calefacción, llegan a un millón, pero si se creen los datos del último censo oficial disponible, de 2014, serían "apenas 281.000". Las "ratas" no son feas ni sucias ni malas. Se trata en su mayoría de jóvenes con título, llegados desde el interior para probar fortuna. Tienen trabajos comunes: hay peluqueras, contadores, empleados de empresas de alta tecnología y hasta jóvenes profesores. Pero el sueldo de todos ellos es demasiado bajo como para permitirse pagar un alquiler normal: en este edificio tan feo, un monoambiente cuesta 2500 yuanes, o sea, unos 560 dólares al mes.

fuente: La Nación