Amnistía Internacional advierte sobre el crecimiento del terrorismo internacional y la inacción de Naciones Unidas

La organización manifestó su preocupación por la expansión de grupos armados como Estado Islámico y exigió que el Consejo de Seguridad de la ONU para contener su avance.

Amnistía Internacional (AI), en su informe anual sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, responsabilizó al Consejo de Seguridad de la ONU de la inacción para proteger a los civiles ante el aumento del poder de grupos armados como el sunnita radical Estado Islámico (EI). 

La organización humanitaria alertó sobre la incapacidad de la comunidad internacional para ocuparse de la crisis de refugiados y exigió a todos los Estados que ratifiquen o acepten y se adhieran al Tratado sobre el Comercio de Armas.

El secretario general de AI, Salil Shetty, sostuvo en la presentación del informe en Londres que el Consejo de Seguridad de la ONU falló en su cometido de proteger a los civiles. “Los cinco miembros más poderosos del Consejo, los que tienen derecho a veto (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos), han abusado de su poder y su privilegio para promover sus propios intereses geopolíticos”, indicó Shetty. 

El documento cita las crisis en Siria, Irak, Gaza y Ucrania como situaciones en las que el Consejo de Seguridad evitó aportar soluciones debido a intereses y conveniencias políticas. Por ese motivo, AI hizo un llamamiento para que esos cinco miembros permanentes renuncien voluntariamente al uso del veto en situaciones de conflictos armados. 

El informe publicado resalta la especial preocupación que genera el aumento de poder de grupos terroristas, entre ellos el Estado Islámico en Siria e Irak, Boko Haram en Nigeria y Al Shabab, en Somalia. La organización señaló que dichos grupos armados cometieron abusos en al menos 35 países en 2014. 

El informe también denunció a la comunidad internacional por no ocuparse de la actual crisis de refugiados. Destacó que tan sólo en Siria, cuatro millones de personas huyeron de la violencia y la persecución. 

La organización humanitaria puso el acento también en la necesidad de restringir el flujo de armas a países donde Estados y grupos armados las utilizan para cometer graves abusos. 

En el informe, AI señaló que en 2014 se entregaron enormes remesas de armas a Irak, Israel, Rusia, Sudán del Sur y Siria, a pesar de las altísimas probabilidades de que estas armas fueran utilizadas contra poblaciones civiles atrapadas en los conflictos. 

En este sentido, AI instó a la comunidad internacional a “aprender de los errores” que se cometieron tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

fuente: Página/12