Para Naciones Unidas, el cambio climático es lo que menos preocupa a la humanidad


De acuerdo a un relevamiento global, la educación encabeza los temas de preocupación. Luego aparece el acceso a la telefonía, mejores empleos y la protección contra la discriminación.

Ni la protección de bosques, ríos y océanos ni las medidas para combatir el cambio climático: el portal web MY World, en el que los ciudadanos de todo el mundo pueden votar los problemas que para ellos son más importantes, certifica que los ámbitos de actuación relacionados con la protección del planeta son los menos importantes para la gente.

La encuesta que lanzó la ONU el año pasado, que pretende conocer qué problemas son más urgentes para los ciudadanos, tiene la finalidad de marcar la agenda global de desarrollo a partir de 2015.

Entre los 16 temas propuestos –los participantes deben escoger seis– encontramos ámbitos de actuación muy diversos: desde una buena educación (prioridad absoluta en el ranking mundial) al acceso a la telefonía e Internet, pasando por mejores oportunidades de trabajo o la protección contra la discriminación y la persecución.

En esta lista destacan dos temas comprometidos con el planeta, como son las medidas para combatir el cambio climático y la protección de bosques, ríos y océanos. Es noticioso que la lucha contra el cambio climático ocupe el último lugar en la clasificación de las 16 prioridades mundiales, mientras que la protección del medio ambiente se sitúa en el décimo puesto.

Si contrastamos los resultados en función del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de los países, vemos que en el primer mundo hay más consciencia de la gravedad de este fenómeno –la protección de bosques escala cuatro posiciones respecto el ranking mundial y la preocupación por el cambio climático, seis–. Para los ciudadanos de los países del tercer mundo, en cambio, ambas opciones están en la cola de urgencia de mejora: ocupan los puestos 15 y 16.

Este contraste posiblemente se deba a que los países subdesarrollados tienen problemas mucho más urgentes para su supervivencia, como el acceso a comida y agua o una atención sanitaria decente. Los resultados de los estados con un IDH más alto son muy contradictorios: pese a ser los más conscientes del riesgo que supone el cambio climático, también son los máximos responsables del calentamiento global.