Cuatro de cada 10 argentinos se automedica o no asiste al médico


Lo reveló un estudio realizado por la Secretaría de Investigación de Universidad Siglo 21. La falta de tiempo, el disgusto que genera la espera para ser atendido, la insignificancia que se le asigna a ciertas enfermedades son algunos de los motivos por los que la gente evita ir al consultorio.

En ese sentido, el 59,1 por ciento de los argentinos consultados asiste al médico cuando percibe que tiene algún problema de salud, mientras que 24,3 por ciento trata de solucionarlo con algún medicamento conocido y el 16,6 por ciento espera que se le pase.

Entre aquellos que manifestaron asistir al médico cuando están enfermos se identifican algunas diferencias en relación a su edad.

Por caso, 7 de cada 10 adultos mayores de 50 años son quienes más visitan al médico cuando se sienten mal, en tanto que esa cifra baja a 4 de cada 10 cuando se analiza el comportamiento de los jóvenes de entre 20 y 30 años.

Asimismo, de entre quienes deciden recurrir al médico cuando tienen un problema de salud, el 72,7 por ciento consulta al médico clínico o al generalista, mientras que sólo el 27,3 por ciento lo hace con algún especialista.

En este aspecto, también se registran diferencias de acuerdo a las edades: quienes más recurren a un médico clínico o generalista son los jóvenes de entre 20 y 30 años, en tanto entre las personas de más edad, y si bien prevalece una preferencia por el médico generalista, aumenta la tendencia a consultar a un especialista.

Estos datos se desprenden de un estudio realizado por la Secretaría de Investigaciones de Universidad Siglo 21, en base a la opinión sobre "Actitudes y conductas hacia el cuidado de la salud".

Para ello, se encuestó a 905 personas de ambos sexos de entre 20 y 60 años, residentes en Capital Federal, Córdoba, Corrientes, Comodoro Rivadavia, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.

El trabajo de investigación también indagó sobre la presencia de un médico de cabecera para resolver los problemas de salud. Al respecto, la mayoría de las personas consultadas (casi el 55 por ciento) cuenta con un médico que lo asiste habitualmente.

De esta manera, dado que el 60 por ciento de los encuestados manifestó que visita al médico cuando está enfermo y el 55 por ciento cuenta con un médico de cabecera, el estudio también analizó la relación entre ambas prácticas.

Así, se pudo deducir que aquellos que visitan al médico ante una enfermedad cuentan, a su vez, con un profesional al que ven con más frecuencia que aquellos que deciden no asistir al médico ante un problema de salud.

A su vez, el 54,2 por ciento de los argentinos consultados se realiza chequeos completos de salud todos los años, en tanto el 23,9 por ciento lo hace sólo algunos años y el 21,4 por ciento no se los hace casi nunca.

Al respecto, las mujeres son más constantes con el tema de los chequeos médicos. El 61,8 por ciento de las encuestadas se realiza controles todos los años, mientras que en los hombres ese porcentaje baja a 47,3 por ciento.

La cobertura de las obras sociales y la satisfacción con las mismas fue otro punto sobre el que se interrogó en el trabajo.

En este sentido, entre aquellos encuestados que manifestaron poseer cobertura médica un grupo mayoritario considera que el precio que paga por su mutual es justo y necesario. Pero, a su vez, es notable la diferencia entre quienes piensan que el precio es elevado (4 de cada 10) y aquellos que creen que es un costo relativamente bajo (menos de 1 de cada 10).

Asimismo, el 75,8 por ciento señaló que su obra social le cubre todo lo que necesita en atención médica, el 20,1 por ciento menos de lo que necesita y el 4,1 por ciento mucho menos de lo que necesita.

En cuanto a la cobertura en medicamentos, los datos son un poco más negativos ya que casi el 44 por ciento de los encuestados considera que su mutual les cubre menos de lo que ellos necesitan.

Por último, se consultó sobre la evaluación que los encuestados hacen sobre la asistencia médica en centros públicos de salud. De esta manera, entre quienes asistieron a alguna institución pública para atender cuestiones de salud, el 44,1 por ciento evaluó la atención recibida como muy buena, el 37,7 por ciento como buena, el 11,7 por ciento como regular y el 6 por ciento como mala y muy mala.