En una década, el nacimiento de mellizos creció un 30 por ciento


Datos oficiales muestran que mientras en 2001 hubo poco más de 11.000 partos múltiples, en 2011 el número subió a más de 14.000. Los centros privados registran las tasas de aumento más significativas. Casi todos los mellizos nacen luego de tratamientos de fertilización.

Hasta hace poco tiempo, tener mellizos era una cuestión de azar. Una excepción genética. Hoy, en cambio, ver bebés dobles es normal. Las cifras lo explican: en la última década, según datos difundidos por el Ministerio de Salud, los embarazos múltiples crecieron alrededor del 30% en el país. En 2001, se produjeron 11.314 partos múltiples. En 2011, 14.253, de acuerdo con las Estadísticas Vitales del Ministerio.

Los centros privados apuntalan la tendencia. En el Hospital Universitario Austral, la tasa de embarazos dobles era del 1,26% en 2004. Actualmente, en la Unidad de Medicina Fetal de la institución, especializada en casos de alto riesgo, un 6% de los embarazos evaluados son múltiples. En el Hospital Alemán, el doctor Ricardo Illia, jefe del Servicio de Obstetricia, confirmó que la tasa histórica de dobles rondaba el 1%. Pero, en los últimos años, se elevó al 3%.

Esperan uno y vienen dos … ¿Por qué? El doctor Martín Vilela, miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), estima que 9 de cada 10 mellizos se atribuyen a tratamientos de fertilización asistida. “La mayor tasa de éxito de estas técnicas y el hecho de que sean cada vez más accesibles hace que más pacientes las elijan”, explica.

Hay otra explicación, desde lo cultural. Y es que ya no sólo se someten a tratamientos de fertilización las parejas heterosexuales, sino también las parejas gay. Frente a paradigmas de familia cada vez más amplios, resulta lógico que aumenten también los nacimientos de mellizos.

Vilela destaca que “hay menos embarazos múltiples (de trillizos o cuatrillizos) por fertilización, pero como se hacen más tratamientos, se ven más mellizos. Igualmente, van a tender a disminuir, en la medida en que las técnicas sean cada vez más precisas”, pronostica el experto.

De hecho, ya no se ven casos de familias “supermúltiples”, como los célebres quintillizos Riganti o los sextillizos López, tan populares en la televisión de la década de los 90. “En la actualidad no se transfieren más de dos o tres embriones por ciclo”, señala la doctora Stella Lancuba, especialista en fertilidad y directora de Cimer. Aparte, en aquel entonces, la estimulación ovárica –un tratamiento de baja complejidad– se hacía sin control ecográfico. “Hoy no se concibe realizarlo sin un monitoreo del número de óvulos producidos”, afirma Vilela.

El doctor Marcelo Garcea, médico del centro Pregna, cuenta que allí han adoptado hace dos años la política de transferir dos embriones como máximo. “Los avances en medicina reproductiva hicieron que se lograra una mejor estimulación de la ovulación, que tuviéramos mejores medios de cultivo y mejores incubadoras, lo cual resulta en mejores embriones para transferir”, detalla.

La tendencia en el mundo apunta a transferir un solo embrión, es decir, a que se decida la cantidad de hijos que se desean concebir. Este es, además, el objetivo que promueven la Organización Mundial de la Salud, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y la Sociedad Europea de Reproducción Humana.

Además de la fertilización asistida, ¿existen otros motivos detrás del boom de mellizos? Para el doctor Rubén Lipowicz, especialista en reproducción asistida, “el único factor que podría estar relacionado en forma espontánea tiene que ver con la edad materna”. Dice que el embarazo de gemelos, en particular, es más frecuente en mujeres de 35 a 37 años.

También suele acusarse a los anticonceptivos orales por la proliferación de los mellizos. Al respecto, Lipowicz señala: “Después de dejar las pastillas se producen algunos cambios hormonales, hasta que los ovarios se acomodan. En esos meses puede que se dé una ovulación con errores, pero eso no está demostrado”.

Lo que sí se sabe es que con la doble noticia se duplican también los peligros. “Son embarazos de alto riesgo”, define Lopowicz. “Como tienden a adelantarse, suelen exigir más reposo, controles más frecuentes y medicaciones especiales. La madre tiene una mayor probabilidad de hipertensión y de diabetes en la gestación y los controles deben ser rigurosos”, señala Vilela. “Las pacientes quieren que sean mellizos, pero si podemos, tratamos de evitarlo”, concluye.

fuente: Clarín