La monarquía española, con la peor imagen de su historia


Lo revela una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo que depende del Estado español.

De acuerdo con el sondeo “Barómetro” de abril, los consultados otorgaron una nota de 3,68 puntos sobre 10 a la corona. El CIS depende del Estado y, desde que cayó en picado el grado de confianza en la monarquía, que descendió a 4,89 puntos en noviembre del 2011, no volvió a mencionarla en sus encuestas hasta ahora. Antes el puntaje en favor de los monarcas era muy elevado.

En este sondeo, por primera vez aparece la monarquía como una institución que preocupa a los españoles, aunque está lejos de los quebraderos de cabeza que provocan la desocupación, la situación económica y la rampante corrupción, los temas más preocupantes para la ciudadanía.

Este fenómeno revela la magnitud del impacto social que provocaron los escándalos de corrupción del yerno del Rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarín, que comprometieron a su esposa la Infanta Cristina, tercera hija de los monarcas, que terminó siendo imputada por el juez instructor.

También las andanzas de la princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, que se autodefine como la “amiga entrañable del Rey”. La germana ha utilizado durante años un lujoso chalet próximo a Palacio de la Zarzuela, viajó con el monarca en numerosas oportunidades y proclamó haber colaborado con el gobierno español en numerosos asuntos reservados. Corinna se presenta como “asesora estratégica del gobierno”.

El episodio que más daño ha causado es una cacería de elefantes en Africa a la que acudió secretamente el Rey, quien se quebró la cadera en abril de 2012 y debió retornar a Madrid en un avión especial. Hecho insólito, don Juan Carlos pidió perdón y prometió que “no volverá a suceder”.

Esta seguidilla de escándalos pasa ahora su factura. Desde su posición como institución más valorada y que ofrecía más confianza, ahora la monarquía baja al sexto puesto, tres menos que hace un año. Las instituciones más estimadas son la Guardia Civil (5,71), la policía (5,65), las Fuerzas Armadas (5,21), los medios de comunicación (4,79) y el defensor del pueblo (3,98). La monarquía había recibido 6,6 puntos en 1996 y 6,72 en 1998.

“Somos muy conscientes del deterioro de la imagen pública de las instituciones y de la Corona en los últimos años”, puntualizó un vocero de la Casa del Rey.

“Todas las encuestas, tanto las públicas, como las que manejamos nosotros internamente, muestran esa tendencia negativa y, por supuesto, ese deterioro nos preocupa mucho y afecta a nuestras actuaciones”, añadió.

Para contrarrestar este desprestigio, la corona se ha incluido en la Ley de Transparencia y, por primera vez en su larga historia, la Casa Real rendirá cuentas de todos sus gastos.

Esta penosa situación se ha ido acelerando en los últimos tiempos y se apreció en enero de este año, con motivo del 75 cumpleaños de don Juan Carlos. Confirma el deterioro un sondeo publicado por el diario El Mundo, de gran circulación, donde sólo el 50% de los consultados valora positivamente a don Juan Carlos. Desde el año pasado, la caída es del 26%: de 76% a 50,1%.

En una lista de personalidades notables del país, el rey de España desciende a la vigésima octava posición con una aprobación del 42 por ciento y un desaprobado del 53 por ciento. O sea, un saldo negativo del 11 por ciento mientras que en diciembre de 2012 el monarca tenía una cifra positiva del 21 por ciento. En sólo tres meses, Don Juan Carlos ha perdido 32 puntos. La desaprobación sube hasta alcanzar incluso un 41% entre los españoles menores de 34 años.

El Príncipe de Asturias queda en la posición décimoséptima con un aprobado del 61% y el rechazo del 33%. De todas maneras, se produce un descenso en su valoración, ya que en diciembre de 2012 cosechaba un saldo de positivo 37%, una diferencia en contra de 9 puntos.

fuente: Clarín