Balance económico 2012: inflación, menos crecimiento y control al dólar


La suba de precios alcanzó el 25 por ciento con un incremento del PBI de entre el 1 y el 2 por ciento. Un año con profundos cambios económicos, analizados por el diario El Cronista


El 2012 fue el año de la estatización de YPF y de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para alinearla con la política económica, celebrarán los oficialistas. El 2012 fue el año de actividad estancada, la inflación en torno al 25%, la mayor emisión monetaria para financiar el gasto, el control de las importaciones, las restricciones cambiarias para la compra de dólares y los desbarajustes provinciales, contestarán los más críticos. Fueron, a grandes rasgos, los hechos que marcaron doce meses conflictivos, en los que el Gobierno debió aprender –a los tumbos– a administrar la escasez. A ajustar el cinturón.

La economía pesificada cerrará el año con un crecimiento de entre 1% y 2%, según la mayoría de las estimaciones privadas. Los consultores también calcularon una inflación de entre 22 y 25% y una caída de entre dos y cuatro puntos porcentuales en la inversión en relación al producto (a niveles de entre 19 y 22% del PBI).

La actividad económica sintió el frenazo de Brasil y las medidas domésticas que afectaron a la industria y a la construcción, sobre todo. El control de importaciones y el cepo al dólar deprimieron la economía más de la cuenta en la primera mitad del año. “El primer semestre fue muy caótico, fue un aprendizaje para las empresas y para el mismo Gobierno, que se amortiguó porque se consumieron stocks, pero que se notó en la falta de repuestos y en la menor oferta en varias cadenas”, afirmó el director de Abeceb.com Dante Sica. “Después del año electoral, el Gobierno se quedó sin dólares y reaccionó con restricciones cambiarias, con un impacto muy negativo sobre sectores de la economía, como el inmobiliario”, coincidió Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein & Asociados.

La UIA espera terminar el año con crecimiento cero o una leve contracción en la actividad. Según el Estimador Mensual Industrial (EMI) del Indec, la actividad registra una caída acumulada del 0,9% entre enero y noviembre. La fabricación de automóviles cerrará 2012 con una caída del 8%, proyectó Abeceb.com. Y la sequía mermó la producción agropecuaria en un 20%.

La construcción, en tanto, cayó 2,5% hasta octubre en comparación con el año pasado, según el Indec. En el segundo y tercer trimestre, sin embargo, las caídas interanuales fueron superiores al 5%. Para Ricardo Delgado, director de Analytica, el cepo cambiario significó “una parálisis y caída del mercado inmobiliario, que sigue estando parado en Buenos Aires y las grandes ciudades”. El economista afirmó que “impactó menos en los proyectos en marcha, que se pudieron pesificar, porque la gente que no puede comprar dólares y no quiere convalidar el blue encuentra en el ladrillo algo que le permite protegerse, lo que motoriza fideicomisos”. El consumo, que explica casi el 65% del PBI, también desaceleró y creció alrededor de 1,5% durante este año.

Mientras todo esto sucedía, el Gobierno avanzaba en la expropiación del control de YPF, al desplazar a Repsol y al Grupo Petersen de la firma. Detrás de la medida está el déficit energético creciente (la importación de energía ascendería a u$s 12.000 millones este año, equivalente al superávit comercial anual). Fue una decisión apoyada por la mayoría de la sociedad y parte del empresariado, pero para algunos economistas afectó el clima de inversión, en un contexto en el que las restricciones al giro de dividendos y la compra de divisas y los problemas para importar insumos provocaron una retracción de los desembolsos del sector privado.

Al mismo tiempo, la obra pública también aminoró su marcha. La recaudación crecía menos de lo esperado hasta el comienzo del tercer trimestre y el Gobierno ajustó transferencias no automáticas a provincias y obras públicas. El gasto público se incrementó en los últimos meses a un ritmo del 24% cuando lo hacía a más del treinta, a la vez que el Ejecutivo daba marcha atrás en la quita de subsidios a la energía de los hogares para no deprimir más el consumo, que crecería al ritmo de la economía.

En otras palabras, el Ejecutivo intentó encarar un ajuste en vez de contraer más la economía: “El Gobierno intentó moderar cinco variables: las paritarias bajaron del 35 al 24% promedio, la pauta de devaluación se aceleró del 7,5% al 14% y tuvo un ritmo del 18% en los últimos meses, permitió que la tasa de interés ajuste y moderó el crecimiento del gasto público”, afirmó Dal Poggetto. “Como contracara, la expansión monetaria será algo menor a lo que se proyectaba a principio de año”, agregó.

fuente: El Cronista