La mayoría de los argentinos está a favor del aborto legal


Según un estudio de la consultora Ibarómetro, casi seis de cada diez argentinos está de acuerdo.

La mayoría considera que la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo en el primer trimestre de gestación es un derecho de la mujer. Solo un 35 por ciento está en contra. Y menos de tres de cada diez cree que la práctica debería ser “ilegal”. Los datos surgen de una encuesta nacional sobre el tema realizada por la Consultora Ibarómetro en el mes de octubre, a los que tuvo acceso en exclusiva Página/12. Los resultados se conocen en momentos en que una misión de la sede de Londres de Amnistía Internacional visitó la Argentina para reclamar al Congreso la apertura del debate por la despenalización del aborto.

“En torno del aborto se da un fenómeno interesante: la mayoría aprueba su despenalización, pero la mayoría cree que la mayoría desaprueba su despenalización. A este trabalenguas la sociología lo llama ‘espiral del silencio’, un mecanismo por el cual determinadas opiniones se mantienen en silencio y atomizadas ante la idea de que existe clima de opinión dominante que las amonestaría”, señaló en diálogo con este diario Ignacio Ramírez, sociólogo y director de Ibarómetro. En este sentido, apuntó, “pronunciarse a favor del aborto debería dejar de ser percibido como una opinión políticamente incorrecta, para ser concebida como la expresión de una postura mayoritariamente compartida”. Las encuestas sobre el aborto ilustran la revolución silenciosa: “Aquí termina el trabajo de las encuestas y comienza el de la política”, señaló Ramírez.

La consultora realizó una encuesta telefónica de alcance nacional en una muestra de mil casos, diez días después de que la Corte Suprema ordenara al gobierno porteño garantizar el aborto no punible a una mujer víctima de trata que había resultado embarazada en una violación durante su cautiverio en redes prostibularias, cuya intervención se iba a realizar en el Hospital Ramos Mejía y fue obstaculizada por el accionar de un grupo católico. Ibarómetro preguntó en primer lugar: “¿Cuán de acuerdo está Ud. con que la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo en el primer trimestre de gestación es un derecho de la mujer?”. El 58,2 por ciento respondió estar entre muy de acuerdo (33,3 por ciento) y de acuerdo (24,9 por ciento) con esa afirmación. Sólo un 17,4 por ciento dijo estar “en desacuerdo” y otro 18,2 por ciento, “muy en desacuerdo”.

La segunda pregunta apuntó a conocer la opinión de los encuestados en relación a si el aborto debería estar o no legalizado. El 57,8 por ciento consideró que el aborto debería ser “legal”, y apenas el 28,3 por ciento, “ilegal”. Casi un 14 por ciento respondió. Despenalizar el aborto significa que se quita del Código Penal, es decir, que deja de ser delito. Cuando la práctica además es legal quiere decir que el Estado debe brindarla y garantizarla en los centros de salud.

Para el director de Ibarómetro, los resultados del relevamiento –que ratifican una tendencia que vienen mostrando estudios similares de los últimos años– reflejan un “cambio cultural” que no encuentra eco en el debate parlamentario.

–¿Qué análisis hace de los datos que arroja la encuesta? –le preguntó este diario.

–Las transformaciones culturales –alteración de las actitudes, valores y representaciones sociales que guían la conducta– suelen ser poco visibles, a diferencia de las transformaciones políticas y económicas que irrumpen ruidosamente sobre la esfera pública. El investigador norteamericano Ronald Inglehart viene documentando desde hace más de 30 años una profunda transformación cultural, de proporciones globales, a la que llamó “revolución silenciosa”. Además de silenciosos, los cambios culturales habitualmente son más lentos. Dos ejemplos: la “ley” hace mucho tiempo que dejó de jerarquizar entre hombres y mujeres y sin embargo, por inercia cultural, persisten mecanismos discriminatorios que sostienen la desigualdad de género en distintos ámbitos. Promediando el siglo XIX, cuando el “Norte industrialista” se impuso sobre el “Sur esclavista”, muchos creyeron que se trataba del fin de las asimetrías raciales, y sin embargo hubo que esperar hasta el siglo XXI para que un negro se convirtiera en presidente de los Estados Unidos. Existen casos en los que los cambios culturales pueden ser promovidos deliberadamente, por una voluntad que se les “adelanta”. Días antes de su promulgación, la ley de matrimonio igualitario suscitaba interesantes niveles de aprobación, pero hoy su respaldo es mucho más amplio. Existe otros casos donde la ley y la política van detrás, como sucede con el aborto. La nueva encuesta revela una vez más la mayoritaria posición de los argentinos en favor de la despenalización del aborto. Los datos surgidos de las encuestas sobre aborto introducen desafíos para dos actores: para la dirigencia política pero también, y especialmente, para los comunicadores y líderes de opinión, quienes deberían contribuir a que los argentinos actualicemos nuestra representación de nosotros mismos. Esto es, que asimilemos que formamos parte de una sociedad cuya mayoría está a favor de la despenalización del aborto. Caso contrario, el espejo mediático nos seguirá devolviendo una imagen distorsionada –sostuvo Ramírez.

fuente: Página/12