Jóvenes porteños y del conurbano, preocupados por la droga y la inseguridad


Así lo revela un trabajo de Poliarquía, entre menores de 18 años de clase media o media baja. en Tercer lugar aparece la problemática de la educación.

Si le preguntan cuál es el principal problema que afecta a su generación dirá que son las drogas. ¿Y en segundo lugar? La inseguridad. Porque la educación y el problema docente aparecerán recién en un tercer lugar. Lo que más valora en su vida es la familia y los estudios, aunque también considera importante el trabajo y el medio ambiente. ¿El dinero? Sí, bastante, pero no tanto como los anteriores. Menos aún la política, y poco y nada la religión. Y sea cual fuere el tema de debate actual tiene una posición tomada: se muestra a favor del matrimonio igualitario y de la prohibición de fumar en espacios cerrados, pero no tanto con que tenga que votar a los 16 o 17 años.

Es un nativo digital: se conecta a Internet todos los días ya sea con su celular o con la netbook que tiene en casa. Y por lejos su red social favorita es Facebook. Ya no mira tanta televisión, no suele leer el diario y prefiere pasar su tiempo libre escuchando música y en compañía de sus amigos. ¿Su ídolo? El mejor futbolista del mundo: Lionel Messi.

Este es el perfil de un o una joven menor de 18 años, de clase media o media baja que vive en la Capital o el Gran Buenos Aires, según las respuestas mayoritarias que obtuvo Poliarquía Consultores en un estudio de opinión pública sobre los hábitos, actitudes y valores de jóvenes en el AMBA realizado el pasado 21 de septiembre. Lo hizo entre chicos y chicas que acudieron a distintos espacios verdes de la ciudad para los festejos del Día de la Primavera. Un total de 477 jóvenes, en su mayoría bonaerenses, de los que el 70% asiste a escuelas de gestión estatal.

 "Los jóvenes tienen opiniones bien definidas acerca de algunos de los temas de debate actuales -apunta el estudio-. En un contexto marcado por una creciente apertura en la sociedad en torno a temas relativos a la sexualidad, se observa un alto grado de consenso con el matrimonio igualitario: el 80% se muestra a favor de la medida."

En temas aún más sensibles, como la despenalización del aborto o del consumo de drogas blandas como la marihuana, se percibe, en cambio, una opinión más polarizada aunque con altos grados de conocimiento sobre la cuestión. En ambos casos, la balanza se inclina levemente hacia el lado de quienes están en contra: respecto del aborto, el 49% dijo estar en contra de la despenalización, mientras que el 42% se mostró a favor. En materia de consumo de drogas blandas, el porcentaje en contra de la despenalización fue del 53% y el 44% a favor.

 Más rechazo cosechó la propuesta de que los jóvenes de 16 y 17 años puedan votar : el 62% dijo no estar a favor y sólo el 35% sí. Y en materia de prohibiciones lograron un alto consenso la de fumar en espacios cerrados (80%) y la prohibición de venta de alcohol a menores de 18 años (63%). Aunque a la hora de hablar del principal problema que afecta a los jóvenes, la respuesta del 36% fue las drogas. Detrás, con el 22%, la inseguridad, y recién con el 11% la educación y el problema docente. Más atrás, con el 6% quedaron el alcohol y el desempleo.

"Ahondando en un nivel más personal sobre la relación que existe entre los jóvenes, el alcohol, el tabaco y las drogas , los resultados del estudio muestran que el 49% de los jóvenes reconoce como muy o bastante habitual el consumo de bebidas alcohólicas en sus grupos de amigos."

En una mirada más macro, cuando les preguntaron cómo evalúan la situación general del país, volvió a reflejarse la polarización: para el 44% es buena, y para el 43% es mala. Extremos como muy buena o muy mala quedaron para un puñado que no supera el 9%.

Y ya bien entrados en el siglo XXI, algunos valores tradicionales como la familia, los estudios y el trabajo apuntan a seguir siendo cuestiones principales en la vida de los jóvenes. Lo más novedoso tal vez sea la importancia que le dan al cuidado del medio ambiente. En números: la familia representa para el 82% de los consultados algo muy importante y sólo para un 2% poco importante. Los estudios son muy importantes para el 79%, mientras que el trabajo lo es para el 67% sumado al 26% que lo considera bastante importante.

Para la mayoría, el 51%, el dinero viene después: es bastante importante. Y la política ya no tanto: el 49% se reparte entre poco y nada importante. Y la religión mucho más atrás: el 67% la considera poco y nada importante en sus vidas.

Cuando miran hacia el futuro, los estudios vuelven al primer plano de sus vidas. ¿Qué pensás hacer cuando termines el colegio?, les preguntaron. Y en las respuestas no dudaron: el 67% contestó que estudiar una carrera universitaria, el 13% una terciaria y el 17%, trabajar. Sólo el 3% de los jóvenes no supo qué contestar.

fuente: La Nación