Unos mil argentinos están detenidos en todo el mundo

Más de 1.000 argentinos se encuentran detenidos en alguna parte del mundo. Y entre ellos, Chile y España son los países que registran más connacionales privados de su libertad, mientras que la estadística dice que tres de cada uno es de sexo femenino.

La información conocida a través de los datos que maneja la Cancillería habla de que 1.050 argentinos están detenidos en algún lugar del mundo, 611 se encuentran acusados por tráfico de droga, generalmente en la modalidad de "mulas", aunque existan casos mucho más importantes, como el protagonizado por los hermanos Juliá, que fueron descubiertos cuando intentaban ingresar a la península ibérica con casi 1000 kilos de cocaína ocultas en la bodega del avión que piloteaban.

En el vecino país de Chile se encuentra la mayor cantidad de detenidos, uno de los últimos procedimientos fue contra un ex policía mendocino que fue descubierto con una importante cantidad de marihuana que intentaba distribuir en Santiago, mientras España que ocupa el segundo lugar en detenciones de argentinos, entre ellos, muchos recuerden el caso de las jóvenes modelos Jessica Almada y María Belén Téllez, sorprendidas cuando intentaban dejar el aeropuerto de Barcelona con 16 kilos de droga y anunciado viaje "por negocios" terminó en la cárcel de donde, tiempo después, lograron recuperar la libertad.

Pero no todo está referido al tema droga, sino que existen otros delitos que llevan a más argentinos a la cárcel como son los robos, mucho de ellos a mano armada y la violencia doméstica.

Dos casos extremos

María Rosa Marchan vivía una vida tranquila en su General Pico (provincia de La Pampa), pero el 1° de febrero de 2002 fue detenida en Miami, a donde había llegado 4 meses antes, acusada del homicidio del joyero cubano Agustín Morales (61), cuyo cuerpo fue encontrado dentro del baúl de su auto el 12 de enero en estado de descomposición porque había sido asesinado dos semanas antes. 

La sospecha mayor involucraba a su novio, el cordobés Roque Esteban Calafell, quien dejó el país del norte, unos días antes. Hoy, a pedido de Interpol, se encuentra detenido en una cárcel de su provincia natal.

La joven, a poco de ser detenido, fue acusada de homicidio en primer grado, delito que se paga con la pena de muerte -al cual además se le agregó el robo a mano armada-; pero finalmente fue condenada a 15 años de prisión bajo la acusación de haber cometido el delito de homicidio en segundo grado. 

La sentencia quedó firme en julio del 2005, y desde ese entonces se encuentra cumpliendo la condena en un penal de máxima seguridad del estado de Florida y podría salir en libertad en el 2014.

El cordobés Víctor Saldaño, de 40 años, es el único argentino condenado a muerte por un crimen que cometió hace 15 años. Según confesó mató de cinco balazos al vendedor de computadoras Paul Ray King (46).

Fue el 25 de noviembre de 1995, en la playa de un estacionamiento y se llevó, junto a un cómplice mejicano, 50 dólares y un reloj de plástico.

En 1996, un jurado de Texas lo condenó a la pena de muerte. El fallo se basó en el dictamen discriminatorio de un perito psiquiátrico, quien dijo que Saldaño era proclive a reincidir porque así lo demostraban las estadísticas entre los presos latinos. 

Por ese acto racista, la Corte Suprema Federal estadounidense anuló el fallo y ordenó un nuevo juicio, pero en 2004 Saldaño volvió a ser condenado a la pena de muerte, sentencia que se encuentra en proceso de apelación, mientras la Cancillería reclama por su deterioro mental es irreversible, mientras tanto sigue alojado en una celda de aislamiento del Pabellón de la Muerte.

fuente: Los Andes