Un estudio de la Universidad Católica Argentina afirma que, desde 2004, aumentó la delincuencia y la sensación de inseguridad

La ola delictiva y la sensación de inseguridad crecieron "sistemáticamente" en los últimos años y los más afectados fueron los miembros de las clases sociales más bajas, mientras los jóvenes se convirtieron en los blancos preferidos de la delincuencia.

Así lo reveló el último informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social, que además hizo hincapié en la relación directa entre el nivel de seguridad, la venta droga y la presencia policial.

"En los barrios afectados por el tráfico de drogas aumenta el problema de la inseguridad en su doble aspecto: el haber sufrido un delito y el sentimiento de inseguridad", aseveró. 

EL Observatorio de la Deuda Social es un centro de investigación de la Universidad Católica Argentina (UCA) que analiza áreas sociales y esta vez la temática fue la inseguridad, al estudiar los "factores que influyen en la delincuencia y disparan el sentimiento de inseguridad o miedo a ser víctima de un delito".

Según se informó, los datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) registran en este relevamiento "un crecimiento sistemático, durante todo el período de estudio (2004-2010), tanto de la delincuencia como de la sensación de inseguridad".

Además, "un análisis de lo sucedido durante el bienio 2009-2010 demuestra que el aumento, tanto del haber sufrido un delito como del miedo al mismo fue impulsado, en mayor medida, por el crecimiento de dichos indicadores en el estrato muy bajo", añadió el informe.

La encuesta sostiene que ese sector de la población fue víctima de delitos en un 16,7 por ciento hasta el 2008, pero ese índice creció al 25,3 en 2009-2010, mientras en materia de sensación de inseguridad se pasó de 66,6 a 76,2 por ciento.

El Observatorio señaló que "un análisis según la edad de los entrevistados no arroja diferencias sustantivas en el caso del sentimiento de inseguridad, pero sí en el caso de haber sufrido un hecho delictivo que afecta sobre todo a la población más joven".

El estudio precisó que "a pesar de que entre el período 2005-2010 se produjo un aumento constante en el acceso a la vigilancia policial, se observan diferencias importantes en la distribución de la misma según estrato socioeconómico".

Al respecto, el Observatorio indicó que "durante el bienio 2009-2010" aumentó la presencia policial en los barrios del estrato medio alto (de 52,3 a 69,9 por ciento).

"Esto adquiere relevancia al constatar que no solamente el haber sido víctima de un hecho de delincuencia actúa como disparador del miedo, sino que también existe una relación entre el haber sido víctima de un delito y el sentimiento de inseguridad y la presencia o ausencia policial", sostuvo el reporte.

Según determinó, "los resultados indican que la ausencia de efectivos policiales en el vecindario tiende a aumentar el porcentaje de delitos registrados y la sensación de inseguridad, sobre todo si se analiza el miedo en el barrio o en la propia vivienda".

"La relación entre vigilancia policial e inseguridad se acentúa aún más entre los hogares y habitantes de villas o asentamientos precarios", advirtió.

Además, el informe analizó "la influencia de la presencia de venta o tráfico de drogas sobre el problema de la inseguridad".

"En el año 2010 un 28,4 por ciento de los hogares entrevistados se vieron afectados por el problema de tráfico de drogas, agravándose la situación entre los hogares y estratos más vulnerables", sostuvo el informe.

De acuerdo al revelamiento, donde se venden drogas hay más víctimas de delito y más sensación de inseguridad.

"Una vez más, la presencia policial en el vecindario tiene un efecto sobre la inseguridad ya que, en general, el tráfico de drogas aumenta en ausencia de vigilancia policial, pasando de 23,2 por ciento (cuando hay vigilancia) a 33,8 por ciento (cuando no hay vigilancia)", manifestó el reporte.

"Este comportamiento se observa en todos los estratos socioeconómicos analizados, pero sobre todo en el estrato medio alto donde la venta de drogas casi se duplica en ausencia de vigilancia policial", agregó.

fuente: La Razón