Las mujeres son dueñas o toman decisiones gerenciales en la mitad de las pymes industriales del país

Las mujeres son propietarias o tienen cargos gerenciales en la mitad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales de la Argentina, según un informe realizado por el Ministerio de Industria.

El estudio efectuado por la cartera que preside Débora Giorgi tuvo por objetivo relevar perspectivas de género en el ámbito empresarial. 

Si bien alrededor del 70 por ciento de los empresarios administra su empresa conjuntamente con otra persona, cuando se discrimina por géneros, el relevamiento mostró que las mujeres son más propensas a compartir decisiones que los hombres: 87% contra el 69%.

La brecha es más significativa en los casos en que se trata de dueñas que heredaron sus emprendimientos, quienes comparten la toma de decisiones en un 93% de los casos consultados.

"La mujer canaliza sus proyectos en un contexto de participación ascendente en todos los órdenes de la vida social, económica, política y cultural", sostuvo Giorgi.

"Puede verse en este estudio que el 75 por ciento de los encuestados consideró al creciente rol femenino en funciones ejecutivas de gobierno como muy importante o importante para promover el rol de la mujer en organizaciones y actividades empresariales", agregó.

El relevamiento, efectuado vía telefónica con consultas en 296 empresas, mostró también que las mujeres son fundadoras del 74% de los emprendimientos que administran, mientras que los hombres dieron el puntapié inicial de los negocios que dirigen en un 64% de los casos.

Además, las mujeres llegan en mayor número a la administración de empresas con un alto nivel educativo.

Así, por ejemplo, el 63% cuenta con educación terciaria o universitaria, frente al 53% en los hombres.

En cambio, los hombres poseen mayor experiencia en el sector al momento de iniciar el negocio propio: tienen experiencia en el 45% de los casos frente a un 32% en las mujeres.

A la hora de fijar y ordenar las prioridades de gestión, tanto hombres como mujeres colocaron en primer lugar la calidad del producto y en segundo la satisfacción del cliente.

Las opiniones difieren al momento de colocar en el ranking preferencias sobre ventas y ambiente laboral.

Mientras los hombres priorizaron las ventas sobre el ámbito laboral, las mujeres antepusieron el buen clima de trabajo en la empresa.

Adicionalmente, los varones no tienen un cliente final de un género en particular, en contraste, las mujeres se orientan preferentemente a una clientela femenina.

Cuando se pregunta por las problemáticas que enfrentan al momento de dirigir una empresa, las mujeres encuentran dificultades al momento de compatibilizar la tarea laboral y la vida personal, en un 23% de los casos, en tanto que ese punto representa un obstáculo para el 14% de los hombres.

Además, las mujeres encuentran complicaciones a la hora de obtener aceptación y respeto por parte del personal, en un 19% de los casos, cifra que desciende al 9% cuando son consultados los hombres.

Para preservar el equilibrio entre la empresa y la vida personal las mujeres optan por una política de crecimiento priorizando el equilibrio activo en todas las áreas de la compañía.

Los hombres en cambio, procuran crecer con acciones tendientes exclusivamente a aumentar a las ventas.

El mismo informe, realizado en base a encuestas a pymes de todo el país, consigna que independientemente de su género, el 79% de los emprendedores son jóvenes -18 a 35 años- al momento de iniciar un negocio.