Casi todas las personas con HIV dijeron haber sido discriminadas

El 94% de las personas infectadas con VIH (virus de inmunodeficiencia humana) en la Argentina sufrió alguna situación de discriminación en el último año. Así lo afirma el Indice de Estigma en Personas que Viven con VIH, que se presentó días pasados en el III Congreso Nacional de Sida.

El estudio, realizado por la Fundación Huésped y la Red de Mar del Plata, señala que de 1197 encuestados, un 28,2% estaba sin trabajo, 28,3% trabajaba en relación de dependencia y un 44,7% de manera autónoma.

"Es común que por temor a que las discriminen las personas con VIH se autodiscriminen", dice Arturo Mercado, coordinador del Programa Empresas Comprometidas con el VIH/sida de la Fundación Huésped.

El informe cuenta algunos comportamientos vinculados con la estigmatización interna y el trabajo: en el último año, por ejemplo, casi el 20% de los encuestados dijo que había abandonado su educación o no había aprovechado oportunidades de capacitación; un 17, 6% no buscó empleo o un ascenso laboral, y un 11,3% decidió dejar el trabajo.

Acaso por prejuicios o desinformación, la discriminación laboral de las personas infectadas con el VIH, reconocida por la OIT como una nueva manera de exclusión en el trabajo, se extiende a la par de la epidemia. En el país varias firmas agrupadas en el programa Empresas Comprometidas empezaron a tomar medidas para prevenir la problemática dentro de sus organizaciones y fuera de ellas.

La iniciativa, que acaba de estrenar página (www.compromisolaboralvih.org), es impulsada por la Fundación Huésped y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH

SIDA (ONUsida) desde fines de 2009. "Al ver que de las 3300 denuncias recibidas por discriminación el 33% correspondían al ámbito laboral, y más específicamente al privado, decidimos acercarnos a las empresas para trabajar conjuntamente en la prevención", dice Arturo Mercado, responsable del proyecto Empresas Comprometidas con el VIH/sida de la Fundación Huésped.

Una de las formas más habituales de discriminación se da cuando los jefes, al enterarse de que un empleado está enfermo, cuentan, sin su consentimiento. "El temor más común es que los compañeros de la persona con VIH le recriminen al gerente que no les avisó cuando la ley nacional de sida dice que la confidencialidad es un derecho", dice Mercado.

La falta de oportunidades es otro caso de exclusión directa: "Un porcentaje muy alto de transexuales, uno de los grupos más afectados por el VIH, hacen trabajos sexuales porque no tienen acceso a otro tipo de ocupación", destaca Rubén Mayorga, coordinador de ONUsida en la Argentina.

Además está la discriminación que se enmascara con excusas cuando, por ejemplo, la empresa aísla al colaborador en una oficina y le quita tareas o le ofrece doble o triple indemnización para que se vaya. "Otra forma ilegal que aparece -agrega Mercado- es cuando se incluye el test de VIH en los exámenes preocupacionales sin el consentimiento informado de la persona, y si da positivo le dicen que se cerró el área o que hubo un mejor candidato. Lo peor es que no le informan que está infectado." En aras de prevenir, "lo primero que deben hacer las empresas es asesorarse y establecer en sus manuales de ética principios de no discriminación hacia la gente con VIH y de respeto por la confidencialidad", explica Mayorga. El segundo requisito es que se comprometan a informar y concientizar a sus empleados sobre la prevención, la atención y los derechos humanos sobre VIH, y en lo posible a sus clientes y proveedores.

"Como Edenor, que además de capacitar a sus colaboradores, en las facturas de diciembre y enero va a informar sobre VIH a sus clientes -explica Mercado-. Si tenemos en cuenta que el 50% de las personas que viven con VIH no lo saben, la información ayuda a que la gente se haga el test con menos miedo." Así, las acciones puertas adentro de algunas de las empresas comprometidas se extienden a la comunidad.

En Starbucks Argentina pegan pósteres y distribuyen folletos informativos en cada sucursal: "Además, cada año brindamos una nueva capacitación a todos nuestros empleados y algunos de ellos, mediante un coaching de la Fundación Huésped, se trasforman en voceros cuando damos charlas en nuestras tiendas o en centros del conurbano", comenta Ariela Collins, gerente de Recursos Humanos y Entrenamiento de la compañía.

La iniciativa también busca mejorar la empleabilidad porque, según Mercado, la mayoría de las personas con VIH en la Argentina está en situación de pobreza, con secundario incompleto y generalmente trabaja en negro.

Coca Cola, Starbucks Argentina, Global Crossing, Sadesa y Procter & Gamble fueron las pioneras del programa, al que se fueron sumando IBM, L´Oréal y Scienza Argentina, entre otras.

"La OIT recomienda trabajar en conjunto en la prevención del VIH, con la participación del gobierno, sindicatos y empresas, y la sociedad civil como aliado técnico, pero aquí nos está costando interesar a los sindicatos", advierte Mercado. Y concluye: "Vivir con VIH no te inhabilita para nada, la persona va a cumplir como cualquier otro trabajador, no va a faltar más, no cuesta más, no hay que darle tareas especiales."

fuente: lanacion.com