Tres de cada diez niños en la Argentina viven en la pobreza

En la calle, en el subte, en la puerta de los supermercados, en las plazas, en los barrios marginales, en grandes y pequeñas ciudades, en zonas rurales... La pobreza infantil sigue presente en la Argentina y alcanza al 28,7% de los niños, según un informe de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal).

En la región, la pobreza infantil alcanza al 45% de los niños entre cero y 17 años. Los países con mayores tasas son El Salvador (86,8%) y Guatemala (79,7%). Brasil se ubica cerca de la mitad en la comparación de índices, con un 38,8% de niños pobres, mientras que en Chile y Uruguay afecta a un 23,2 y 23,9%, respectivamente.

La pobreza infantil es entendida como la privación de los derechos de la salud, la educación, la información, una nutrición adecuada, el agua y el saneamiento y la vivienda. El informe advierte que no todas las personas en situación de pobreza la experimentan del mismo modo, ni son igualmente vulnerables o tienen las mismas posibilidades de superarla; de aquí el especial análisis de la pobreza infantil.

Pese al importante crecimiento del PBI per cápita, en la gran mayoría de los países del continente persisten significativos niveles de pobreza. Hasta 2008, América latina y el Caribe tuvieron seis años de expansión económica continua en un contexto económico favorable.

En el caso de la Argentina, las cifras son de 2006, es decir, antes de que el Gobierno interviniera el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). No obstante, desde 2007 en adelante, no se han registrado mejoras sociales notables, según concluyen instituciones como el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra) de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) o el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes).

Un estudio de Ieral sobre pobreza infantil elaborado para La Nacion por de Gabriela Galassi y María Luz Vera, advierte que si bien la tasa de pobreza de los niños se redujo en los últimos años junto con la pobreza de la población en general, se mantiene persistentemente superior a la de adultos. Y aunque la indigencia en niños también mostró una tendencia descendente, en la actualidad, uno de cada diez niños en la Argentina vive en condiciones de pobreza extrema, mientras que dos de cada diez se encuentran en hogares pobres no indigentes.

Desigualdad provincialSobre la base de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), Cenda y Fiel, Ieral analiza la pobreza infantil en una perspectiva geográfica dentro de la Argentina. Así se desprende que las provincias del nordeste argentino tienen los índices más elevados frente a las patagónicas, que tienen los más bajos. En Formosa, el 62,3% de los niños son sobres frente al 5,8% en Santa Cruz. Las investigadoras de Ieral señalan que la Asignación Universal por Hijo (AUH), implementada a fines de 2009, fue una acción efectiva. Sin embargo, advierten que se deben analizar acciones a largo plazo.

Si bien no existe una relación nítida entre pobreza infantil y desempleo, según las estadísticas, sí se observa una mayor incidencia de este flagelo en los ocupados con empleos de mala calidad. Es decir, hay más pobreza infantil en los hogares con subocupados, informales con bajo salario o independientes de baja productividad.

 fuente: lanacion.com