La mayoría de los argentinos considera que su situación económica mejoró

El optimismo, tanto en términos políticos como económicos, fue el denominador común del análisis que realizaron en las últimas semanas diversas consultoras, según publica el diario porteño Tiempo Argentinao. En el marco del XXV Seminario Nacional de Presupuesto Público que culminó el viernes pasado en El Calafate, Julio Aurelio, Graciela Römer y Manuel Mora y Araujo analizaron, en el panel más político del encuentro, el ánimo social de cara a las próximas elecciones.

Las primeras conclusiones reflejaron que el nivel de la actividad económica, la confianza en el sistema democrático y en la actividad parlamentaria son las bases sobre las que se sustenta la buena imagen del gobierno nacional y la intención de voto a la presidenta Cristina Fernández.

El trabajo realizado por Ipsos Mora y Araujo destaca que “resurge el optimismo en la sociedad” y explica que el factor decisivo en este fenómeno se explica por el nivel de la actividad económica. En la misma línea, el estudio de Aresco, la consultora conducida por Julio Aurelio, demostró que el 50,9% de los argentinos evaluó de manera positiva la situación económica del país, y el 60,5% de ellos se pronunció de la misma manera acerca de la situación financiera en sus hogares.

A la hora de evaluar las expectativas económicas futuras, el 55,3% confía en que estará “mucho mejor” o “mejor”, mientras que sólo el 5,1% se inclinó por considerar que estará “mucho peor”, y el 26,3% dijo que estará “peor”. Sin embargo, el optimismo que refleja Ipsos no se limita al devenir de la Economía. Muy por el contrario, se registra un fuerte crecimiento de la confianza en el sistema democrático.

El trabajo realizado por Graciela Römer & Asociados muestra que en el año 2000, en vísperas del estallido de la crisis política, económica y social que se produjo al año siguiente, ante la pregunta: “¿Cómo piensa que será la Argentina en término de democracia dentro de diez años?” El 46% de los consultados consideró que el país se encontraría con una democracia más débil. Once años más tarde, el escepticismo se redujo en 15 puntos porcentuales.

En la actualidad, el 52% de los consultados cree que en diez años la Argentina tendrá una democracia más fuerte. Asimismo, mientras que en 2001 el “que se vayan todos” era una constante en las manifestaciones callejeras y podían contarse con los dedos de una mano la cantidad de políticos que podían caminar por la calle sin exponerse a la reprobación popular, en la actualidad el valor de la discusión política recuperó el lugar que había perdido. Prueba de ello es la importancia que se le otorga al debate parlamentario.

El 75,8% de quienes respondieron a la encuesta de Römer & Asociados consideró “importante” el rol del Congreso a la hora de tomar decisiones. El optimismo acerca de la coyuntura y expectativas futuras tiene un impacto directo sobre la evaluación del gobierno nacional.

El 63,2% de los consultados por Aresco evaluó como “muy buena” o “buena” la gestión de Cristina Fernández. Sólo el 10,2% la consideró como “muy mala”; y un 22,7%, “mala”. La presidenta es además el actor político con mejor imagen positiva (60,7%), y con Daniel Scioli son los que pueden exhibir el mayor margen de diferencia entre imagen positiva y negativa. En el caso de Mauricio Macri, por ejemplo, la diferencia entre una y otra evaluación es mínima, demostrando que cosecha tantas adhesiones como rechazos.

Por el contrario, en otros actores políticos como Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Elisa Carrió, la imagen negativa es mayor que la positiva. Por esta razón, a la hora de medir la intención de voto de cara a las presidenciales de octubre puede explicarse la clara ventaja que la presidenta ostenta cuando está en duda su candidatura.

Para Aresco, Cristina tiene hoy una proyección de voto del 52,7%, seguida de muy lejos por Duhalde (17,9%), Alfonsín (12,6%) y Carrió (8,4%). Tampoco es de extrañar que Mauricio Macri finalmente resignara sus aspiraciones presidenciales. Medido cara a cara con Cristina, según Aresco, apenas habría obtenido el 28,6% de los votos frente al 56,2% de la presidenta. En un escenario similar pero con Alfonsín, Cristina lograría incluso algunos votos más (57,3%) frente al 29,5% del radical.

Todos los escenarios muestran una clara victoria de Cristina en primera vuelta. A la hora de evaluar las razones detrás del fuerte apoyo del que goza hoy la presidenta, el 15,8% dijo que se debe a “la buena gestión”, el 13,2% a que “el país mejoró”, y el 7,7% a que “es la mejor presidenta”. Sin embargo, fue el ítem “otras razones” el que más adhesiones cosechó, con el 29,8% de las respuestas, evidenciando la fuerte dispersión de las opiniones acerca de los motivos que explican el respaldo a Cristina.

fuente: La Brújulal 24