En 30 años se duplicó la cantidad de gordos en el mundo

Las personas con obesidad representan más del 10 por ciento de la población mundial, lo que representa el doble que en 1980. Un reflejo de estos datos es que la Argentina está en el séptimo lugar del ranking de sobrepeso, entre 28 países, con una tasa promedio de Indice de Masa Corporal (IMC) de 27,5 tanto para los hombres como para las mujeres. La población de la pequeña isla de Nauru, en el Pacífico Sur, lidera el listado, seguida por Estados Unidos. En la vereda opuesta, los más flacos son los hombres de la República Democrática del Congo y las mujeres de Bangladesh. En contraste, la proporción de la población mundial que tiene problemas de hipertensión disminuyó entre 1980 y 2008. Pero en ese período, los niveles de colesterol aumentaron en Japón, China y Singapur, donde habían sido históricamente bajos. Estas son algunas conclusiones de una serie de investigaciones publicadas por la revista médica The Lancet, que coinciden en que existe una “pandemia de obesidad” como consecuencia de que cada vez más países adoptan el modo de vida occidental.

La obesidad casi se duplicó en el mundo en las tres últimas décadas, de acuerdo a estudios que analizaron de manera conjunta los niveles globales de obesidad, colesterol y presión sanguínea. En 2008, más de uno de diez adultos eran obesos, es decir con un IMC superior a 30, y la gran parte eran mujeres. El 9,8 por ciento de los hombres y el 13,8 de las mujeres tenían obesidad en 2008, frente a 4,8 y 7,9 en 1980. Edgardo Ridner, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, explicó a Página/12 que un IMC –el resultado de dividir el peso por la altura al cuadrado– entre 19 y 25 es “saludable”, pero más de 25 es sobrepeso. “A su vez, lo distinguimos en sobrepeso entre 25 y 30, y en obesidad, más de 30”, precisó.

Los valores más altos se registraron en las naciones de las islas del Pacífico, con niveles medios de IMC de entre 34 y 45. Lidera el ranking la isla de Nauru, con 14.000 habitantes, que registró en 2008 el promedio de IMC más alto. Estados Unidos es el país rico más afectado por la obesidad, con un IMC medio de 28, seguido por Nueva Zelanda y Australia para las mujeres, y Gran Bretaña y Australia para los hombres. La población de habla hispana más afectada por la gordura es de México, España, Argentina, Cuba y Brasil. Un dato llamativo es que en Italia el IMC de las mujeres bajó en los últimos 28 años (ver aparte).

En cambio, Japón es de los que menos padece sobrepeso, según el estudio elaborado por Majid Ezzati, del Imperial College de Londres, y Salim Yusuf y Sonia Anand, del Instituto de Investigación Población/Salud de Hamilton, Canadá. Pero allí, como en China y Singapur, los niveles de colesterol subieron cuando eran históricamente bajos. Los especialistas vinculan este hecho en parte a un cambio dietario, con la incorporación de más grasas animales. Ezzati, uno de los autores, dijo que los resultados “demuestran que el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión y el colesterol alto ya no son sólo problemas occidentales o problemas de las naciones ricas”.

Para combatir la obesidad, “los mejores consejos serían disminuir almidones y grasas, y compensar y elevarlos con vegetales cocidos o crudos. Este cambio mejoraría el estado nutricional”, señaló Ridner. Rosa Labanca, directora del centro asistencial de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, remarcó que “hay alimentos con azúcares y grasas que generan adicción” en las personas.

En ese sentido, subrayó que “comer alimentos elaborados adictivos y tener poco movimiento facilita el aumento de peso”. Frente a los resultados publicados, Gretchen Stevens, de la Organización Mundial de la Salud, señaló: “Tenemos que identificar, aplicar y evaluar de manera rigurosa las intervenciones que tienen como objetivo revertir estas tendencias o limitar sus efectos perjudiciales”.

En contraste con el incremento de la obesidad, el porcentaje de la población mundial con problemas de hipertensión disminuyó entre 1980 y 2008. Los países ricos lograron los mayores avances en el control de la hipertensión, y además retrocedieron los niveles medios de colesterol entre los habitantes.

fuente: Página/12