En los casinos de la Costa, el 70% de los jugadores son mujeres

La actividad de los casinos de la Costa aumenta drásticamente en las épocas de vacaciones. Esa es una realidad ya conocida por todos. Sin embargo, un lugar que hace algunos años era exclusivo de los hombres, de a poco se fue convirtiendo en un entretenimiento casi completamente para las mujeres.

Según las cifras que maneja el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la Provincia, el 70% de los apostadores en los casinos de la Costa son mujeres. Así lo destacó el jefe de Juego de ese organismo, Raúl Palestrini, durante una charla con el diario Clarín.

El dominio femenino en los casinos aumenta aún más en horas de la mañana, cuando recién los casinos abren sus puertas y son habilitadas las máquinas tragamonedas. En ese momento, nueve de cada diez asistentes son mujeres.
Según indicó el funcionario, lo mismo ocurre en todas las salas de juego de la costa atlántica.

En la de Mar del Plata se concentran 700 de las 1.630 máquinas tragamonedas del corredor balneario. Hoy recibe a 12 mil turistas: los hombres se concentran en los paños, y ellas, la mayoría en el lugar, en las 'maquinitas'. Llegan hasta a formar fila si su aparato 'favorito' está ocupado.

Las apuestas en las tragamonedas pueden ser de entre $2 y $100. Si el jugador o jugadora desea irse, pulsa un botón y la máquina le ofrece un ticket con un código de barras que sirve para jugar en otro aparato o canjearlo por dinero en la caja.

El sociólogo Guillermo Burton, uno de los que lleva adelante el Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo en Mar del Plata, indicó que 'si hubiera que hacer un patrón, la descripción sería mujeres mayores de 40 años, que no pueden administrar su tiempo libre, que enviudaron o están separadas. No tienen control de los impulsos, para ellas ir al tragamonedas es una salida social'.

Según registros de este organismo, cerca de 250 personas pidieron la autoexclusión, es decir, que los empleados no las dejen ingresar a las salas. 'Alrededor del 53% son mujeres', señaló Burton.

Frente al casino de Mar del Plata existe un comercio en el que se pueden realizar 'pactos de venta' –en esa ciudad está prohibido el empeño-. Las personas dejan objetos personales, en general joyas, que el vendedor tasa. A cambio del dinero que valen, los retiene por quince días. Si la persona no vuelve, la pierde. 'Están las que llegan con la bolsa de los mandados y la alianza en el anular. Se la sacan y la venden para jugarla', indicó el encargado del local.

Al casino puede entrar cualquier persona mayor de 18 años. El único requisito es no estar calzado con ojotas.

fuente: infobae.com