El 60 por ciento de los estadounidenses rechaza aumentar el control de armas

La masacre en la escuela de Columbine, que dejó 15 muertos en 1999 y la matanza de 2007 en el centro universitario Virginia Tech, que terminó con 33 fallecidos, conmocionaron a Estados Unidos y abrieron un fuerte debate sobre el control y la venta de armas. Lo mismo ha sucedido ahora, tras los sucesos en Arizona en los que un hombre de 22 años dejó al borde de la muerte a una congresista demócrata, además de matar a seis personas y dejar heridas a otras 13. Sin embargo, el 60% de los norteamericanos rechaza medidas más severas en el control de armas como consecuencia de lo ocurrido en Tucson. Así lo reveló una encuesta de la firma Zogby difundida ayer, que además señaló que apenas el 35% quiere que se limite la venta de armamento para la ciudadanía.

De acuerdo con el sondeo, entre quienes se oponen a controles más duros en la venta de armas, el 92% corresponde a republicanos y el 26% a demócratas. Al mismo tiempo, el 71% está seguro que pese al alto impacto que ha generado la matanza en Arizona, no se cambiará la legislación sobre el tema de armas en el país. Apenas el 10% estima que podrían haber limitaciones. 'Ha habido una histórica división entre los norteamericanos en este tema desde el atentado contra John F. Kennedy (1963) y el ataque contra Ronald Reagan (1981) en adelante. Es un asunto cultural', dijo a La Tercera, John Zogby, analista político y director de la firma de encuestas.

Para Zogby, el alto porcentaje que estima que no se debe el control de las armas tiene que ver con un derecho civil. 'La mayoría dice que la Segunda Enmienda de la Constitución garantiza el derecho a tener armas. Ellos le temen a un gobierno que les quite estos derechos a las personas y piensan que Estados Unidos estará más seguro si las armas no están sólo en las manos de la policía. Esta percepción no desaparecerá tan fácilmente', aseguró. De hecho, el tiroteo en Tucson 'disparó' la venta de armas en Arizona. Se estima que en todo el país, 300 millones de armas están en manos de civiles.

Según la encuesta, el 63% ve el ataque contra la representante Gabrielle Giffords como la mera acción de un trastornado mental determinado a generar violencia, algo imposible de prevenir. Sólo el 24% estima un control más duro en la venta de armas habría evitado la tragedia. 'Incluso los demócratas que quieren restringir las leyes sobre armas no esperan una nueva legislación, especialmente ahora que los republicanos controlan la Cámara de Representantes y los demócratas han perdido asientos en el Senado', señaló ayer el diario The New York Times.

Pesimismo

Tan arraigado es el sentimiento por las armas, que varios congresistas llevan armas por seguridad. Entre las medidas propuestas por quienes rechazan la posesión de armamento, figura la posibilidad de crear zonas sin armas alrededor de los legisladores y limitar la venta de adaptadores que duplican las cargas de balas en las pistolas, como ocurrió en el caso de Arizona.

En todo caso, los grupos anti-armas apuestan a que, como la matanza ha involucrado a una congresista, esta vez sí podría haber un cambio. Por otro lado, Zogby reveló que el 56% piensa que el discurso polarizado de los políticos no tienen ninguna responsabilidad en el ataque del fin de semana pasado, mientras que el 38% piensa lo contrario. A su vez, el 47% cree que el atentado contra Gabrielle Giffords no moderará la violenta retórica política.

fuente: latercera.com