El noreste tiene bajos índices de desarrollo humano y los más altos de desigualdad

Las provincias situadas en la región noreste del país presentan los índices de desarrollo humano más bajos y la desigualdad más alta, en tanto que un panorama inverso se observa en Tierra del Fuego, la ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz.

Según el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2010, elaborado y difundió hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Formosa presenta un índice de desigualdad de 4,5, cinco puntos más que la estadística promedio para toda Argentina. Detrás de ese distrito se ubican Misiones, Chaco, Entre Ríos y Corrientes, agregó el documento.

El PNUD afirmó que la situación de estos últimos distritos ‘es de larga data‘ y demuestra la existencia de ‘trampas de desigualdad‘: la correlación directa entre las deficiencias en el acceso a la salud y la restricción que padecen en materia educativa.

En un segundo orden de las provincias más desiguales se encuentran Buenos Aires y Santa Fe, líderes productivos del país. El territorio bonaerense encabeza una tabla de provincias que demuestra que la desigualdad afecta el crecimiento del desarrollo humano.

En tal sentido, la provincia de Buenos Aires sufrió en 2009 una reducción de 4,2 por ciento en el nivel de desarrollo humano debido a las disparidades sociales en materia educativa y salud, según sostuvo el estudio.

Por su parte, el Informe Nacional destacó que la proliferación en los principales centros urbanos de countries y barrio cerrados, como también asentamientos y villas, provocó una ‘segregación residencial‘ que ‘reduce las oportunidades de los sectores menos favorecidos‘.

Esta situación se manifesta con fuerza en el Gran Buenos Aires, Gran Rosario, Gran Mendoza y Gran Córdoba, y provoca que mientras los grupos más pobres se ven relegados a territorios, asentamientos y villas miserias con menor cobertura de bienes y servicios, lo más privilegiados se autosegregan.

Entre otras consecuencias, la situación ‘reduce la interacción entre niños de distinto origen social y contribuye a ampliar las brechas en los logros educativos‘, destacó el documento.