Según una encuesta, los argentinos coinciden en que el Estado tiene que controlar los precios

De cada 10 personas, 6 “valoran positivamente” la presión que ejerce el Ejecutivo sobre las empresas para frenar la inflación. Además, un 64% piensa que las firmas y los bancos son los beneficiarios de los aumentos.

Los argentinos descreen del discurso ortodoxo y neoliberal que le concede a los mercados el papel de organizador de la economía y reclaman un rol protagónico del Estado a la hora de fijar la política de precios de los productos y servicios que consume la población. Esta conclusión se desprende de una encuesta realizada por Ibarómetro, según la cual 6 de cada 10 entrevistados dijeron que “valoran positivamente la presión que ejerce el gobierno nacional sobre las empresas para que no aumenten los precios.”

Además, casi el 65% de los consultados consideró que las empresas y los bancos “son los principales beneficados por el aumento de los precios”. Sin embargo, la población deposita buena parte de la responsabilidad por las subas en los productos de primera necesidad en las empresas del sector, ya que el 49,1% señaló que “la industria de los alimentos sobremarcan los precios y provocan la inflación en estos productos”. En la misma sintonía, muy pocos, tan sólo el 14%, relaciona la suba de los precios con los reclamos de los sindicatos por alcanzar mejores salarios para los trabajadores, mientras que el 4,2% culpa a los consumidores por la inflación.

El sondeo se realizó en el Área Metropolitana de Buenos Aires, en el período comprendido entre el 15 y el 16 de julio y, sobre un total de 1000 casos testigo, todos ellos ciudadanos mayores de 18 años.

“Se trata de un pedido de auxilio y una apuesta a la intervención del Estado”, reconoció a Tiempo Argentino Pablo López Fiorito, director de Proyectos de Ibarómetro. El informe también marca algunas diferencias ostensibles entre la percepción que tienen los medios de comunicación y las consultoras económicas a la hora de medir el verdadero impacto inflacionario, y la visión de la ciudadanía sobre el mismo tema. “No siempre la lectura que hacen los medios masivos está vinculada a la idea que tiene la opinión pública. Más del 50% de los encuestados piensan que la inflación de este año se ubicará entre el 0 y el 20% mientras que algunos economistas y diarios insisten en que subirá hasta un 40%”, subrayó Fiorito. De hecho, únicamente el 14% de los ciudadanos encuestados prevé alzas de los precios superiores al 30%, como profetizan algunos economistas. “Hay una distancia entre lo que el medio comunica y lo que la gente ve todos los días”, acota Fiorito. El trabajo alcanza otras conclusiones interesantes puesto que pese “al congelamiento de las tarifas, existe una percepción de aumento en los servicios públicos”.

Más de la mitad considera que el servicio de gas aumentó de precio, el 44,6% y el 40,9% tiene la sensación de que las boletas de luz se encarecieron. Ibarómetro también refleja en su encuesta el impacto que ha tenido en el inconciente colectivo las subas en los precios de la carne que se verificaron en el primer trimestre del año ya que “existe la creencia de que en el último mes han aumentado pese a que no es así”. El sondeo se hizo telefónicamente y, de acuerdo a la propia consultora, tiene un nivel de confianza del 95% y un margen error muestral de ±3,1%.

“El Estado aparece como una parte importante de la solución. La gente observa que la economía crece pero también que los precios se terminan comiendo a los salarios, por eso pide más intervención, concluye Fiorito.