Tabaco y bebidas son las principales sustancias prohibidas que consumen los estudiantes argentinos

El tabaco y las bebidas alcohólicas son las principales sustancias prohibidas que consumen los estudiantes de la escuela media en Argentina, según un relevamiento de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Los adolescentes empiezan a fumar y beber a partir de los 13 años y el nivel de consumo se incrementa a medida que aumenta la edad. De hecho, el 46 por ciento de los encuestados dijo haber consumido alcohol y, de ellos, el 60 por ciento admitió “haber tomado cinco tragos o más en una misma ocasión”, mientras que el 19,7 por ciento reconoció que fuma tabaco. El estudio, efectuado el año pasado en colegios de enseñanza media de 17 provincias, también rastrea otros consumos como marihuana y cocaína a partir de los quince años.

El informe fue presentado en el marco del Día Internacional de Lucha contra el Narcotráfico, que se conmemora hoy, y los datos fueron obtenidos tras consultar a estudiantes de entre 13 y 17 años. Tanto el tabaco como el alcohol “se configuran como factores de riesgo para el consumo de marihuana y cocaína”, afirman desde el Sedronar y dan una cifra extraída de la encuesta: entre los estudiantes que fumaron cigarrillos en el último año, el consumo de marihuana fue del 23,2 por ciento, mientras que entre los no fumadores, esa tasa es del 2,5.

El 60 por ciento de los que bebieron alcohol dijo “haber tomado cinco tragos o más en una misma ocasión durante las últimas dos semanas”, en especial los varones. El 9,6 consumió alguna droga ilegal en el último año: la de mayor prevalencia es la marihuana, un 8,4 por ciento. Como consumo separado o simultáneo, pero minoritario aparecen: la cocaína (2,3 por ciento), los solventes (1,7) y el paco (0,9). Desde el punto de vista de la franja etaria, los adolescentes de entre 15 y 16 años son lo que recurren en mayor medida a la marihuana y cocaína.

“La disponibilidad de dinero, la actividad laboral de los estudiantes y una baja o negativa expectativa hacia el futuro para desarrollar proyectos personales, o bien para terminar los estudios secundarios, son las principales causas para el consumo de drogas”, indica el informe. Otra de las causas que la Sedronar menciona para el consumo es la baja percepción del riesgo que tienen los estudiantes del uso no frecuente de bebidas alcohólicas, tabaco y marihuana, en ese orden.

Según estas estadísticas, el 17,5 por ciento de los encuestados consideró que no es riesgoso consumir marihuana, el 17,9 piensa lo mismo de los psicofármacos que, en promedio, son ingeridos a partir de los 14 años. El 7,1 por ciento de los adolescentes identifica como “inocua” a la cocaína, mientras que el 6 tiene la misma idea del éxtasis. “Siendo la percepción de riesgo una barrera subjetiva para el consumo de sustancias, estos grupos de estudiantes se encuentran vulnerables para el inicio del consumo”, expresa el informe. Además, el 37,6 por ciento dice que es fácil conseguir marihuana, el 20,9 dice lo mismo de la cocaína.

Estos consumos de drogas legales o ilegales son potenciales factores de riesgo, señala la Sedronar, “vinculados con el ámbito escolar, tales como el fracaso, problemas de comportamiento, ausentismo, percepción de baja exigencia académica y disciplinaria”. Sin embargo, el estudio destaca que los estudiantes cuyos padres “tienen actitudes de mayor atención y cuidado respecto de la vida de sus hijos”, tienen una tasa de consumo de drogas ilegales del 3,1 por ciento, frente al 25 por ciento de los adolescentes más descuidados por la familia.