Por la crisis financiera, el 20% de los más ricos del mundo ya son asiáticos

En una década los países industrializados perdieron 10% de su peso en la economía mundial y, a partir de ahora, el poder empieza a desplazarse aceleradamente hacia Oriente, según una serie de informes divulgados en los últimos días. 

El vertiginoso crecimiento de las grandes fortunas asiáticas es, tal vez, el fenómeno más significativo. Con un patrimonio de US$ 9,7 billones sobre un total mundial de US$ 47,9 billones, Asia concentra actualmente 20% de la riqueza mundial, según el informe 2010 que publican anualmente Capgemini y el banco Merrill Lynch. Ese estudio es sobre los 10 millones de personas que poseen una fortuna personal superior a un billón de dólares, sin contar el valor de su vivienda. 

Los tres millones de potentados que residen en la región Asia-Pacífico son, por primera vez, más ricos que sus homólogos europeos (US$ 9,5 billones) y comienzan a acercarse al polo formado por los Estados Unidos y Canadá, que totalizan un patrimonio de US$ 10,7 billones. 

Los 500 mil millonarios de América latina sólo poseen un patrimonio de US$ 1 billón, cifra que representa apenas 2% del total mundial.Aunque difiere en las cifras, ese trabajo confirma la tendencia general que muestra otro estudio sobre riqueza mundial publicado a principios de junio por Boston Consulting Group.
El surgimiento de un polo de riqueza en Oriente refleja un acontecimiento geopolítico más significativo: el desplazamiento del poder económico hacia el sur y el este del planeta. Este movimiento se produjo en los últimos diez años, pero se acelerará en las próximas décadas. 

Los países del área OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico), que hasta el año 2000 totalizaban 60% del producto bruto mundial, en 2010 sólo representan 51%. La parte de ese bloque, que reúne a los 29 países más industrializados, se reducirá a 43% en 2030, según un estudio de la OCDE sobre desplazamiento de la riqueza mundial. 

Un indicio claro de esa tendencia es que los países emergentes, con un crecimiento dos veces superior al del mundo industrializado, pasaron de 15 a 65 en los últimos diez años. En el mismo lapso, los países de la categoría “muy pobres” se redujeron de 55 a 25. 

El aspecto más significativo de ese trabajo reside en que no se trata de un cálculo basado sólo en la producción, sino que toma en cuenta otros parámetros. 

En 2008, último año con estadísticas completas, los países emergentes poseían reservas por valor de US$ 4,2 billones, es decir una vez y media más que el mundo industrializado. 

Entre 1990 y 2008, el comercio mundial aumentó 400%. Pero esa evolución obedece sobre todo al intenso intercambio en el sur del planeta, donde se multiplicó por diez. China es actualmente el primer cliente y proveedor de Brasil, India, China y Sudáfrica. 

“Ahora falta que ese crecimiento se traduzca en términos de nivel de vida”, admiten dos de los autores del estudio, Johannes Jütting y Andrew Mold.
Ambos son optimistas porque creen que aumentará la riqueza global. “Cuando China e India ingresen en la sociedad de consumo –pronostican–, todo el mundo saldrá beneficiado”.