Según una encuesta del diario Clarín, Borges, Moreno y Diego son los argentinos más reconocidos por sus compatriotas

La encuesta que exhibe el ranking de los argentinos más destacados del Bicentenario es una tecnología social por vía virtual que permite evaluar el magnetismo que ejercen los muertos en éstas tierras. Es notable: la mayoría de los argentinos más destacados están muertos, con excepción de tres personajes vivos, dos de ellos deportistas, Diego Armando Maradona y Guillermo Vilas, objetivamente destacados, y Ernesto Sabato, que cumple 99 años. Ese podio está circunvalado por un panteón de personajes sobresalientes y difuntos, y no es un dato menor, sino mayor, que sea Jorge Luis Borges quien lo presida.

La literatura, la Revolución de Mayo y el fútbol, en ese orden, producen -según la opinión pública consultada- lo más sobresaliente del variopinto teatro de los 200 años argentinos. Maradona se ubica tercero en la encuesta, un lugar en el podio con el que tal vez jamás soñó. Gestor de glorias colectivas y ahora en vísperas del desafío del Mundial de Sudáfrica que tantos corazones hace latir en el país, su dualidad moral y profesional que no se castiga -y se premia- lo destaca; es el mismo de la Mano de Dios y del gol más glorioso de los mundiales. Para la autopercepción nacional, esa ambivalencia lo vuelve sobresaliente. Es un argentino profundo y global.

Delante de Maradona emerge, casi en un cabeza a cabeza, Mariano Moreno, complejo prohombre de la Revolución de Mayo. Su fuego, y tal vez su muerte precoz, que una hipótesis taquillera concibe con conspiración y asesinato, y por lo tanto, su imagen de juventud eterna, lo elevan al segundo lugar en el podio de los más destacados de todos los tiempos argentinos. Se destaca por la prisa, el brillo y la contundencia con la que cinceló su gloria, y por el misterio que rodea su muerte. Está muerto, pero está vivo, se destaca porque murió pero envuelto en el misterio. Su duelo extendido hasta hoy lo configura como un prócer real y a la vez fantasmal y por eso omnipresente.

Detrás de ellos, ya fuera del podio, está René Favaloro, un científico y un suicida. Dedicó su vida a curar a los demás, a aliviar los dolores de los corazones ajenos, con todo el símbolo que ello implica, pero no pudo resolver su propio destino. Se descerrajó, precisamente, un balazo al corazón. Se destaca por esa trágica dualidad considerada tan propiamente nuestra.

Todos los personajes elegidos como los más destacados por la gente tienen un denominador común: han sido muy queridos. Los argentinos destacados son los más amados, y no los aborrecidos. Y eso puede ser leído como un buen augurio.

Ficha:

9.987 lectores de Clarín.com participaron de la consulta online de D´Alessio Irol.

50% de los votantes vive en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

31% de los votantes tiene menos de 35 años. Y el 24%, entre 35 y 44.

fuente: clarin.com